Tiempo estimado: 3 horas.
Dificultad: Mínima, pero con paciencia y café.
Ingredientes: Fotografía. Paint. Tiempo libre.
¿Cuantas veces has querido vectorizar una imagen y te has percatado de que no tienes la licencia del freehand?¿De que no sabes usar cualquiera de los otros programas de vectorizado?¿que quieres un verdadero reto?
Para solucionar todos esos problemas está este tutorial.
1.: Seleccionamos una imagen que nos resulte agradable y no nos importe ver ampliada (unos buenos pechos para ellos y un hombre con un pasado misterioso y protuberantes abdominales conseguidos tras el duro día de trabajo en la metalurgía, rodeado de calor y sudor, para ellas).
Soy hombre.
2.: Abrimos la imagen con el paint y ampliamos el máximo predefinido y posible el sector del cuerpo por el que queramos comenzar.


3.: Una vez llegados a este punto es muy, muy importante seleccionar los colores que usaremos. Como todo el mundo sabe, los vectores se basan en capas planas de color que no contienen pixeles. Por cierto:
- ¿Qué hace un vector sin dirección ni sentido trepando el Everest?
- Escalar.
4.: A partir de este momento, se realizará este paso por cada pixel de la imagen. Escogemos la herramienta seleccionar color y pincharemos en el color que más nos guste (¡ojo!y que nos guste y sea el adecuado para una acabado vectorial)

5.: Tras repetir el paso anterior por toda la imagen, sucediendo unas tras otra, las distintas gamas de colores (No excesivas, pues entonces conseguiriamos un realismo exagerado que no deseamos) conseguiremos el efecto de vectores. Lo más indicado es hacer (a nivel detalle) unos trazos descuidados y sucios como muestro a continuación. De esta forma, al ampliarlo, apenas se notará que anteriormente, no era una imagen vectorizada.

6.: Tras un rato algo largo pero entretenido, el acabado deberá ser algo similar a esto:

Espero que os haya sido útil!
Y recuerda: ¡Experimentar es siempre la mejor forma de aprender!
